El Eterno Resplandor de una Mente Con Recuerdos

Andre-y-Clara

( para leer Con signo de pregunta)

Crecemos. Perdemos la inocencia. Tergiversamos la imagen del mundo. Nos desconectamos de nuestra raíz.
Realmente cambiamos. Olvidamos quienes fuimos. Nos ponemos disfraces adultos de seres responsables. Reímos pero nuestros ojos ya no son lo que eran. Somos quienes éramos cuando definitivamente nos decidimos a crecer.

No quiero describir la emoción que me produjo ver esta foto que mi amiga Clara me mandó desde España – gracias a la maravilla del mundo moderno que conocemos como internet y que nos permite mantenernos en contacto aún después de tantos años y tantos tantos.

Fue divertido intentar recordar cómo éramos de niñas – el intento fue para mí por aquello de mi memoria de pollo, porque la de Clara es una memoria fortachona de elefante – viajamos un poco sobre la espalda del bicho-tiempo andariego y lo hicimos retroceder.

Es mágico comprender porqué en un momento dado hacemos determinadas cosas, porqué un beso es tan importante, porqué una mirada es algo vital, porqué el toque de una mano, una chispa, una sonrisa son todo lo que necesitamos para existir – aquí me adelanté en el tiempo algunos años, pero vi muy clara la raíz en esa imagen, fue vislumbrar

How happy is the blameless vestal’s lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray’r accepted, and each wish resign’d.

Que traducido significa:

¡Qué feliz es la suerte de la vestal sin tacha!
Olvidarse del mundo, por el mundo olvidada.
¡Eterno resplandor de la mente inmaculada!
Cada rezo aceptado, cada antojo vencido.

Como generalmente sucede, me voy subiendo a otras ramas y no sé si entiendas, pero al final si toda la cháchara se pudiera resumir diría que es grandioso sumar recuerdos – aunque los olvides… porque ellos no se olvidarán de ti.

Publicado en  on Jueves, Abril 16, 2009 at 15:00 Dejar un comentario

Desde la Cocina

En la casa del frente un señor mayor camina lento; viene de la sala hasta el balcón.  Se aproxima a uno de los extremos del balcón, que está rodeado de bifloras, geranios, helechos y algunas otras plantas cuyo nombre escapa a mi memoria – o a mi conocimiento. Sobre una tabla que atraviesa la baranda en la esquina elegida del balcón, acomoda con cuidado algo que traía en la mano:  sólo hasta ahora comprendo que es un banano. Deja el banano a medio pelar sobre la tabla y se sienta a esperar…

Cuando volví a la cocina a tomarme un té con limón – una media hora después – ahí seguía el señor, sentado cómodamente en una silla incómoda.  Limitándose a disfrutar, muchos colores revoloteaban frente a él. Colores bulliciosos: parados en la baranda, comiendo banano, saltando de un lado a otro, charlando con el señor, cantando bajito…

El señor mientras tanto espera el momento preciso para abrir sus alas y mudarse al enorme árbol que vive frente a su casa…

hada-atardecer1

A lo mejor un día traigo un banano y  me siento bajo el árbol para saludar.

Publicado en  on Martes, Abril 14, 2009 at 15:07 Dejar un comentario
Tags:

Historia Trágica con Final Feliz

Publicado en  on Miércoles, Abril 8, 2009 at 9:44 Dejar un comentario
Tags:

Después de todo el tiempo…

spirit_of_the_water_dragon

Casi un año sin venir pero con mucho devenir – y del porvenir ni hablemos porque es la vida toda.
Ya no creo en las promesas, aunque eso lastima a otros …  pero, cómo puedes prometer algo si realmente no sabes lo que pasará mañana??
Sólo camino.
Por ahora, prometo solemnemente disfrutar el paseo que Dios me regala.

Publicado en  on Martes, Abril 7, 2009 at 17:26 Dejar un comentario

Otra Orilla

Voy rompiendo un poco ese pequeño mundo en el que todos suponen vivir, develando a plazos el mío propio para empezar a nacer de nuevo.

Voy despertándome, metiéndome a esta realidad en la que existo poderosa maga, entre pinceladas de vivos colores que se descubren y se desprenden en carcajadas, de amaneceres que atardecieron todos los hoy de ayer.

Me miran todos, loca, loca, me miran, y dejo la máscara de lado para perseguir las mariposas inquietas que danzan con la risa, desnuda del miedo, sorda a la tempestad

Publicado en  on Jueves, Mayo 1, 2008 at 8:54 Dejar un comentario

Día de la Tierra

La tierra tiene un día propio, un día que poco pueden aprovechar los vendedores porque ¿qué regalo le podríamos comprar a nuestro planeta? El amor y el agradecimiento no se compran y el cuidado para con el espacio que habitamos, menos.

Me parece mentira que tengamos que darle uno sólo de los 365 días que ella se permite brindarnos ( sin pausas y sin cobro de arriendo ) para recordarnos a nosotros mismos que sin ella sólo seríamos cuerpo celestial ( lo que no estaría mal de no ser por los cargos de conciencia y de karma que arrastraríamos por haberla dejado morir, ja! )


Tierra que llama con furia
desde las entrañas
grita con la fuerza
de millares de almas

¿quién escuchará?

se mueve rápido
se sacude
se muere

nueva estrella azul
que otros verán
en sus cielos
de años luz
de distancia

grita con la fuerza
de sus pétalos
de sus bichos
de sus reptiles

¿quién recordará?

cantos líquidos
que eran torrentes
ya se vuelven hilos
la sed crece
mientras el canto
líquido ennegrecido
se adormece

la Tierra nos convoca
ríe a carcajadas

ríe y es
árbol de avenida
montaña de volcán
flor amaneciendo
besos de viento
gotas en cascada
cayendo sin avisar

el calor la consume
y a nosotros con ella

la Tierra es un grito
ahogado por el odio
la Tierra es un grito
acallado por la maldad
la Tierra es un grito
perdido en la inconciencia

soy un sólo latido
uniéndome a su grito

¿quién escuchará?

Publicado en  on Martes, Abril 22, 2008 at 22:29 Dejar un comentario

Sobreviví Mi Primera Semana en Cúcuta

Pese a todo pronóstico, mi primera semana en Cúcuta pasó, la sobreviví. Hizo calor. Hizo Mucho calor. Todavía no me aclimato del todo – mi suegro dice que para que eso ocurra deben pasar 120 días, así que todavía me faltan unos 158422356 días – pero a ratos estoy descalza o acostada en el suelo para darme el gusto de sentir las baldozas un poco más frías que mi cuerpo. He cruzado el umbral y ahora parece que ya no hay retorno porque estoy tranquila. No he salido de la casa, no hace mucha falta pero lo que extraño mucho es asomarme a la ventana y ver el verde Tabio, sentir el mínimo ruido, la tranquilidad, saber que los perros andan por ahí jugando o acostados bajo el árbol o echados de panza al sol. Extraño el aire fresco, respirar frío. Extraño el cielo azul muy azul tan cerquita de mí. Extraño los amaneceres con neblina a lo lejos, allá en las montañas de Chía, mientras acá había sol radiante. Extraño los atardeceres coloridos y las noches llenas de estrellas. Otras cosas extraño de la vida cotidiana, pero eso tiene más que ver con nuestros tiempos en familia que con el espacio.Luego de pensarlo bien me animo a hacer una despedida formal y por escrito – no es que haga falta – de algunos seres lindos que se conocí – gente linda hay en todas partes pero allá me maravilló estar cerca de tantos artistas, todos niñas y niños de corazón. Más que despedidas son agradecimientos al Universo por permitir que nos encontráramos durante un trayecto del camino. Lo que digo son pequeñeces pero sería demasiado largo de otra forma.

Así que me voy agradeciendo el llevar conmigo a Mauro, su música, sabiduría y grandeza imborrables, Yaz y sus tres chiflados, incluso un poco a VIco como extensión maravillosa de su papá; a Margarita, Juanita y el resto de su familia, que a través de las historias de Aurora pude conocer y admirar aún más; a Juan Diego, León y Mafe, que aunque compartimos poco tiempo dejaron una huella viva del tamaño del corazón de Mafe; a la “topesora” Gloria que nos trajo música y su bella sonrisa, incluso un poquito de María; a Martica y nuestro hijo adoptivo de a ratos: Nico, “Nico Cuxx”, amiguito inolvidable, hombrecito de humor negro y corazón gigante; a NauJ, duende alado (viéndolo bailar parece una libélula: batiendo alas va sonriendo mientras se busca en los ojos de su amada) que me dio unas alas de prueba mientras me decido a terminar mi etapa de crisálida; a quienes conocí a último momento o sólo vi de lejos pero que se quedaron grabados porque intuí su vuelo espléndido, porque vi sus alas: María, Irma, Diego, Lucas…. el cine, la bossa nova, los tambores…

En Tabio me reencontré con mi hermanita Ana, con mi mamá, con mi papá, con mi amiguita Claudia – fue genial danzar al ritmo de la música celta; recibimos a Carlos Andrés; conocimos, compartimos, bailamos, comimos asadito y aprendimos de nuestros amigos “oenegeístas”, con todos pero en especial con Juank y Adri, esos grandiosos seres humanos que adoro y admiro por tener la valentía y el corazón tan grande de hacer caminar el sueño de ayudar a la gente; hasta conocimos a última hora a Luis H, y lo siento amigo de siempre.

Todo fue importante, las cosas grandes como ver crecer tanto a mis lokitos, saberlos felices, ver crecer tanto a Juan, quedar embarazada – aunque no estaba para nacer ningún angelito, fue maravilloso sentirme otra vez completa, luna llena, mamá nueva, querer tanto a Juan – y las insignificantes como… qué se yo, por eso son insignificantes, ya ni las recuerdo pero sé que tuvieron su importancia.

Sólo hasta hoy me permito pensar en esto, en lo que dejamos, porque desde aquí ya no tiene mayor importancia, aquí me voy acomodando para volver a sentirme habitante de alguna parte. Ahora Tabio y Fagua quedarán como parte de otro capítulo en este minúsculo libro que es mi existencia, mientras lleno con más sonidos, más besos y más risas de mis lokitos la siguiente página que inicia.

 

 

                     

 

 

 

 

 

Publicado en  on Sábado, Abril 19, 2008 at 16:01 Dejar un comentario

Despedida Desmedida

ENCARGO

No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante;
tállame como un sílex, desespérame.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dalos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforo y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre.
Compártelo.

Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.

Julio Cortázar – Salvo El Crepúsculo

Contemplación

Este viaje constante está lleno de giros extraños y estaciones asombrosas.
Gente hay que nos acompaña y luego se despide.
Gente hay que saluda sonriente para nunca marcharse.
Gente-Nube que adquiere formas coloridas invitándonos a nadar otro poco el cielo inmenso de la vida.

Ya voy dejando atrás mis pequeñas pecas, lo que quiere decir que Efélides descansará en algún espacio luminoso y tranquilo de mi deficiente memoria.

He aquí el encargo: Ayúdame a encontrar un nombre…
“oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre. “

Publicado en  on Lunes, Abril 14, 2008 at 3:06 Dejar un comentario

Recargando

Un día me decido a seguir el camino que creo me pertenece. Un día antes de abrir los ojos me despiertan infinidad de palabras agrupándose en el papel de mi memoria. Tengo que escribir, estoy segura. Luego, con los ojos bien abiertos intentando enfocar el día, ya no estoy tan segura, esto no tiene propósito, hay cosas más productivas por hacer. Lo dejo para después.

El día se brinda como debe ser. Y soy yo-mamá, yo-esposa, yo-hija, yo-trabajadora, yo-vaga. Todo el día es ésta orilla.

Pero ¿qué pasará con esas palabras arrumadas en un rincón oscuro de este parque? Perecerán, condenadas a la anorexia, a la hipoxia, a la hipotermia, al infarto, sin esperanza de reanimación.

Así que me apiado de las palabras y el trágico destino que parece esperarles aquí en este lado y las susurro en una burbuja para que el viento las deje en la otra orilla.

 

Publicado en  on at 0:53 Dejar un comentario