Otra Orilla
Voy rompiendo un poco ese pequeño mundo en el que todos suponen vivir, develando a plazos el mío propio para empezar a nacer de nuevo.
Voy despertándome, metiéndome a esta realidad en la que existo poderosa maga, entre pinceladas de vivos colores que se descubren y se desprenden en carcajadas, de amaneceres que atardecieron todos los hoy de ayer.
Me miran todos, loca, loca, me miran, y dejo la máscara de lado para perseguir las mariposas inquietas que danzan con la risa, desnuda del miedo, sorda a la tempestad
